Cómo hacer mantequilla casera

Cómo hacer mantequilla casera

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Preparar mantequilla con leche cruda sin pasteurizar es un proceso gratificante que gran parte de la sociedad moderna ha olvidado cómo hacer. Lo más probable es que tu abuela o bisabuela hayan sabido cómo preparar mantequilla, así que no hay excusa para que tú también lo sepas. Afortunadamente, preparar mantequilla es bastante sencillo, incluso si tienes que esforzarte un poco más.

Ingredientes

  • Leche cruda de vaca
  • Yogur o suero de leche (opcional)
  • Sal

Preparación

Separa la crema de la leche.Deja que la leche cruda cuaje en un recipiente transparente al menos un día en el refrigerador hasta que puedas ver claramente una línea de crema en la parte superior. Basta con dos días para separar la crema de la leche.

Según el tipo de vaca de la cual provenga la leche y de la temporada en la que esta se extraiga, la crema contenida en la leche cambiará. Por ejemplo, durante el invierno, la crema en la leche aumentará, mientras que esta suele disminuir durante los meses de verano.

Quita la crema de la parte superior con ayuda de un cucharón.De 4,5 l (un galón) de leche cruda puedes obtener unas 2 a 4 tazas de crema; a veces más, otras veces menos. Vierte la crema en un frasco de vidrio que tenga tapa.

Agita la crema hasta que los sólidos de la mantequilla se separen del suero de leche. Si tu mantequilla se encuentra en un frasco sellado de vidrio, agitarlo es tan sencillo como batirlo de lado a lado de 5 a 15 minutos. Sentirás como el peso del frasco cambia ya que los sólidos de la mantequilla se cuajan. Cuando la crema empiece a salpicar contra el frasco y sientas el peso de los sólidos, agita el frasco más despacio.

  • Una forma rápida de agitar la mezcla es con ayuda de una batidora o licuadora. Llénala hasta la mitad con crema. Empieza a mezclar a una velocidad media, hasta que el motor se apague o veas los trozos flotando en la superficie, y después usa la velocidad más baja para terminar de batir.

Cuela el suero de leche, el cual debe estar separado de la mantequilla. Puedes conservarlo y usarlo para cocinar u hornear.

Envuelve la mantequilla en una estopilla o muselina para mantequilla. Cuando cubras toda la mantequilla con la estopilla, pásala por un tazón con agua helada. Este proceso “limpiará” la mantequilla y además separará cualquier resto de crema de los sólidos de mantequilla para conseguir una más sabrosa.

  • Cuando el agua helada del tazón se vuelva lechosa, deséchala y vuelve a llenar el tazón con más agua y hielo. Repite el proceso de limpieza hasta que el agua ya no se torne lechosa después de introducirle la mantequilla.

Amasa la mantequilla con una cuchara de madera u otro utensilio ligeramente convexo. Desecha la estopilla (puedes reutilizarla si lo deseas) y vierte la mantequilla en un tazón. Con una cuchara de madera, amasa la mantequilla. Con este proceso, la mantequilla liberará cantidades pequeñas de agua o crema, lo cual la hace más sabrosa. Hazlo hasta que la mantequilla no tenga líquidos.

Presiona con firmeza la mantequilla en el recipiente de tu preferencia. Un molde pequeño y lindo añadirá un toque delicado a tu mantequilla a la vez que te permite servirla en porciones individuales. Refrigera o congela la mantequilla que no sirvas de inmediato. Finalmente, disfrútala!!

 

Referencia:

  • es.wikihow.com